El 2014 no fue un año como cualquier otro
28 dic 2014
No fue un año exento de dolor, tuve mil caídas, pero me levanté tras cada una de ellas.
Buen año nuevo para todos
Pecas
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| Lento o rápido, lo importante es avanzar |
Ser lindo, flaco, exitoso, vestir bien, tener un mejor auto, salir a comer a lugares caros, eliminar la celulitis, parecer de 20 cuando tenes 40, usar ropa de marca, no mejora el mundo en el que vivimos, no hace que tu hijo crezca con mejores valores, no te hace buena persona, no hace del mundo, un lugar mejor para vivir. Todo eso, sólo enriquece tu ego y dejame decirte algo, ser esclavo de tu ego es muy triste y mediocre. Imaginate en una habitación con una ventana sucia y la otra limpia.
La ventana sucia nos deja ver lo malo de cada cosa, lo que falta, lo que hicimos mal. La limpia, las virtudes, lo que logramos, las oportunidades.
A través de cual decidís ver la vida?
Vos elegís como vivir. El cambio empieza por cambiar tu mirada.
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| Ilus: Elisa Begani |
El fin de semana miré la película "Corazón de León" y hubo una escena que me conmovió y me hizo llorar muchísimo. Quizás la mayoría miren el video y sólo se identifiquen con el miedo lógico que se siente antes de vivir algo nuevo y riesgoso. Yo, que quizás andaba algo más sensible, me vi reflejada en cosas que van más allá de esa mirada.
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| Creo que el camino vale la pena. Me acompañás? |
Casi todos nos criamos, sobre todo las mujeres, con miradas de la vida muy teñidas por telenovelas, libros y consejos de revistas. Con los años me di cuenta que nuestra imagen internalizada del amor, la belleza, la pareja y la familia, suele estar más cerca de la fantasía que de la realidad y seguimos intentando alcanzarla incansablemente, frustración tras frustración.
De dónde sale el miedo al rechazo? El miedo a no ser querido? La sensación de que valemos poco?
Estas creencias que reconozco erróneas, son tan parte de mi, que si bien las trato de cambiar a diario, a veces condicionan mi forma de actuar sin que me de cuenta. Esta semana noté que mi inseguridad determinó muchas de mis elecciones, comentarios y actitudes, y recién ahora, me tomo el tiempo de desmenuzar los sentimientos para entenderlos un poco más.
Siempre sentí que mis cosas no son igual de válidas que las de los demás, que yo no puedo tener un mal día, enojarme, estar triste, reclamar algo, necesitar algo. Crecí intentando ser invisible, intentando no traer problemas a casa, intentando hacer felices a todos, intentando sostener, ponerme la máscara y aguantar.
Y qué pasaba si yo necesitaba algo? Si estaba mal? Si estaba triste? Nada, me la aguantaba porque las personas tenían cosas más importantes que hacer que escucharme a mi quejándome.
Así crecí, no sabiendo pedir ayuda, no contando mis problemas, no sabiendo cómo manejarme si tengo un mal día y pidiendo perdón como si yo no tuviera derecho a sentirme mal. Crecí amoldandome a lo que necesitaban otros y hoy, que tantos aspectos de mi, ya lograron liberarse, me pone triste reconocer estos tropiezos.
| Ser transparente y fluir |
Empecé el 2014 con la oculta esperanza de que sea un año más tranquilo que los dos previos. Ansiaba un tiempo de paz, de cuestionar menos y vivir más.
Tenía planeado mudarme, empezar la facultad, y todo lo demás iba a seguir como estaba. Si bien no hubieron cambios concretos en estos planes, no me siento la misma que levantó la copa para brindar ese 31, y sólo pasaron tres meses.
No sé que pasó. Crecí, decidí finalmente enfrentarme a algunos fantasmas (que eran más grandes en mi imaginación que en la realidad), elegí cerrar ciclos, dejar ir personas que ya no cuajaban en mi presente, empecé a conocer gente nueva que valora y acepta quien soy hoy y empecé yo misma a aceptar mi vida.
A veces uno necesita sacudones externos para darse cuenta de todo lo que vivir dentro de esta ciudad te impide ver. Planifiqué mi año desde la mirada de una mujer que debe sobrevivir en la Capital y elegí lo que creí que era lo mejor, bajo esas circunstancias.
Esas no son mis elecciones internas, reales, sinceras y por eso algunas cosas fueron cayendo solas, por su propio peso en las últimas semanas.
No tengo mucho que decir. Cada tanto vuelvo a oir esta canción/poesía y vuelvo a identificarme con una o varias de sus líneas. Hoy me llegó directo al alma, cada letra.
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