Rendirse, jamás
6 dic 2013
Hace tiempo reflexioné sobre esto, pero es de esos sentimientos que olvidamos con frecuencia y creo está bueno refrescarlos, practicarlos, masticarlos, repetirlos y desmenuzarlos hasta que sean tan habituales como decir nuestro nombre.
No importa a que edad pase, pero tarde o temprano todos logramos definir lo que nos llena, lo que nos gusta, disgusta, enoja, complace, enciende, apaga, divierte o entristece. Y una vez que lo sabemos, nadie mejor que nosotros mismos para abastecernos de lo que nos hace bien y para alejar lo que nos hace mal.
Creo que lo más difícil, es reconocer cuáles de nuestras metas son propias y cuánto hacemos para satisfacer las expectativas de los demas. Es importantisimo tener claro lo que deseamos NOSOTROS. Yo pierdo mi brújula cada dos por tres, pero soy cabeza dura y no me voy a rendir jamás!
Creo que lo más difícil, es reconocer cuáles de nuestras metas son propias y cuánto hacemos para satisfacer las expectativas de los demas. Es importantisimo tener claro lo que deseamos NOSOTROS. Yo pierdo mi brújula cada dos por tres, pero soy cabeza dura y no me voy a rendir jamás!
Algunas metas se alcanzan enseguida, otras nos llevan la vida entera; algunos problemas se resuelven rápido, otros cuestan más, pero si logramos mantener el foco en nuestros sueños, aprendemos a disfrutar cada etapa, y entendemos que cada paso que damos puede transformarse en aprendizaje, experiencia y sabiduría, con el tiempo veremos cada día vivido como una pelea ganada.
Mientras esté viva, puedo elegir, cambiar, aprender y pelear todas las batallas que sean necesarias, porque nací para ser feliz y es mi obligación intentarlo!!!
A mi no me para nadie!
A vos?
A vos?

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