La ilusión de la hoja en blanco
22 oct 2012
Quizas soy algo lenta, pero con el tiempo empiezo a entender algunas cosas.
Cada vez que tuve que dar un giro en mi vida, mi lado optimista siempre quiso ver cada cambio como una oportunidad de redefinir mi camino. Y yo, que de fantasiosa tengo muchísimo, me imaginaba parada frente a una hoja en blanco, donde todo estaba por hacerse, por escribirse, por diseñarse.
Y claro, hoy que estoy parada ahi, no me es tan grato este lugar como en mi fantasía.
Es cierto que de todo lo que nos pasa podemos sacar un aprendizaje, y que habiéndolo elaborado un poco, podemos elegir no repetir ciertos errores en el futuro. Pero la idea de arrancar de cero, de dar vuelta la página, de barajar de nuevo, como digo yo, en realidad es bastante ilusoria.
Vaya a donde vaya, gane, pierda, engorde, adelgace, invierta, ahorre, estudie, viaje, esté sola, me acompañen, me quieran, me odien: YO sigo siendo yo, dentro mio soy la misma.
Por más que mil oportunidades se me presenten, a donde vaya, iré con mi mochila a cuestas llena de experiencias, deseos, miedos, traumas, recuerdos.
En los últimos meses cambié de provincia, de casa, de trabajo, de estado civil, de tamaño (ufa!), de amistades, de pasatiempos, y la verdad es que llevando una vida drásticamente diferente, no me siento diferente.
Asi que destruyo el mito de la hoja en blanco. Los cambios no son repentinos y no tienen nada que ver con todo lo que pueda transformarse por fuera: se buscan día a día, se pelean, cuestan mucho esfuerzo, se necesita voluntad y paciencia.
Allá vamos, mi vida va a cambiar, pero no va a ser tan pronto como en mis fantasías.
0 comentarios:
Publicar un comentario