Tuve que levantarme de la cama, tantos pensamientos no me iban a dejar dormir. Dicen que siempre es bueno hacer catarsis y vaciar un poco la mochila.
No pretendo encontrar respuestas, soluciones. Sólo me di cuenta de algo, se acomodó en mi cabeza y siento la necesidad de volcarlo. Va a ser largo, no hace falta que lo leas.
No es que haya sido mal educada, siempre estuve orgullosa de lo que mis papás han logrado transmitirnos a mi y a mi hermana en relación a principios y valores. Sé que fui educada para ser buena persona. Las dos fuimos muy estudiosas, tranquilas, ayudamos siempre que podemos, no somos capaces de dañar ni a una mosca, somos educadas, respetuosas, defendemos con uñas a dientes a los nuestros. Dentro de nuestras posibilidades intentamos mantener unida a la familia, somos sanas, no sé... cosas que espero saber enseñarles a mis hijos (si algún día los tengo). Sé que todo eso lo aprendí, lo vi en mis viejos, lo heredé, lo mamé.
Por alguna razón, en oposición a lo anterior, me siento una analfabeta emocional. Actitudes que para otros son naturales, para mi son extrañas y no logro hacerlas mías.
No sé enfrentar el miedo, demasiadas cosas me dan miedo y me paralizan. No sé ver, reconocer, ni valorar mis habilidades o virtudes. Los demás las ven, pero yo no. No sé cuidarme, no sé ocuparme de mi, no sé protegerme de lo que me puede hacer mal, no sé hablarme con amor, no sé aceptar mis errores, no sé enfrentar el fracaso, no sé reaccionar frente a un rechazo, no sé pedir lo que quiero, a veces ni sé lo que quiero.
Me puedo derrumbar por un detalle insignificante, puedo cambiar de rumbo por no saber atravesar un obstáculo, puedo evitar meses una situación desconocida sólo por no saber si tengo las herramientas para enfrentarla. Nunca me siento suficientemente preparada para hacer nada.
No tolero las esperas, no sé manejar ansiedades.Todo lo necesito ya, y eso me lleva a una frustración casi constante porque los tiempos del mundo no son iguales a los míos y la espera me hace sentir vacía. El vacío es insoportable. Me lleno con cosas que no necesito.
Lo sé, lo veo, lo asumo y sin embargo no puedo cambiarlo.
Recibo palabras dulces, consejos interesantes, leo y aprendo sobre lo que ayudó a otros, me maravillo con la posibilidad de poder cambiar al menos algunas de esas cosas, pero nada logra reeducar mi cabeza, nada logra desarraigar tanta basura interna, nada me fortalece (sólo superficialmente), sigo perdida como en mi adolescencia (con algunas cosas más claras que en ese entonces, no más). Sigo confundida, sigo encerrada, sigo sin encontrarme, sigo huyendo de tantas cosas, esquivando tantos bultos y llenando tantos vacíos con más basura.
No busco lástima, yo no siento lástima por mi ni la espero de nadie. Soy como vos, con mis propias herramientas, mis propios obstáculos ( y mis tiempos). Esto es parte del aprendizaje que venimos a hacer todos. Sé que reeducarme emocionalmente es mi tarea más importante, ¿quizá por eso todo lo demás esté pausado en mi vida?
Esto es sólo un impulso por largarlo, por dejarlo ir. Quizá funcione, quizá se el primero de muchos pasos. No tengo apuro.
Sólo sé que mi batalla es contra mi misma. Si elegí esta pelea es porque puedo ganarla, aunque me lleve muchas más noches como esta.
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