Un angelito más
5 oct 2010
No sé porque, pero en sus últimos días yo también empecé a llamarlo "angelito", sin saber que después iba a oir que otras personas lo llamen así. Tal vez porque en su mirada ya veía "eternidad", veía luz, veía sabiduría, veía que no me iba a abandonar, ni yo a él, veía certeza, veía valentía, y veía paz. La paz de quienes no conocen el miedo, de quienes confían en que cuando llega la hora no tiene sentido pelear, ni sufrir, ni aferrarse a la vida o a la gente, porque nada muere, sólo se transforma.
Feli me enseñó más que nadie, y me dio más que nadie. Sé que es difícil entender este cariño para algunas personas y más difícil para quienes no tuvieron mascotas propias, pero su amor fue el más incondicional y puro que recibí en mi vida. Nunca me pidió nada, y sin embargo le di absolutamente todo lo que pude darle. Y la última noche conmigo, hace ya una semana, le di libertad para que pueda irse, aún cuando sabía el dolor que me iba a dar no tenerlo más conmigo.
Felipito hermoso, donde quiera que estés, gracias. Te amo Read more...